Si existe una probabilidad, una en un millón, la mitad de una, deja de ser imposible. Y esto, lo nuestro, es posible, y mientras así sea sí vale la pena intentarlo.
Quiero intentarlo contigo.
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Cajón del Cachureo:
Intento de expresión
Aunque ya se hayan empleado hartos bytes en su clasificación y deconstrucción, igual quiero decir algo acerca de estos personajes desde la perspectiva personal: los pasteles.

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Cajón del Cachureo:
Mina,
Pájaros en la cabeza,
Pateando la perra
Nunca he sido demasiado afectuosa, sí soy regalona, siempre me gustaron los abrazos y los besos y que me hagan cariñito en el pelo, sólo que para eso hay que romper una primera barrera que es bien rígida y cuyo último paso es que esas manifestaciones se den en público. Con Gustavo eso nunca existió, quizá porque él nació repartiendo nanais y ha sido así durante sus 10 años de vida, con mis papás en cambio, recién ahora han renacido los abrazos porque todos estamos más viejos (sobre todo ellos) y porque cuando hay sol todos andan por su lado pero cuando viene un chaparrón gigante uno se junta con su gente para meterse debajo de un paraguas común, sobre todo si es chico, y eso es lo que pasó hace un tiempo con la lluvia que sigue hasta ahora y no sabemos cuándo va a parar.
Escribo esto pensando en que los últimos dos o tres años me he quejado de que me he vuelto un poco dura, que me gustaría que apareciera alguien que me hiciera ser una mamona completamente, que al verlo me produzca las famosas mariposas en el estómago, que al pensar en nosotros me ande riendo sola y que me inspire a escribir prosas de amor baratas y a trazar nuestros nombres en la arena de la playa encerrados por corazoncitos. En fin, que eso hace rato que no pasa, no sé si sea que ya tengo poca capacidad para sentir esas cosas por cualquiera y de verdad tiene que aparecer ese espécimen “súper ezpezial”, o será que simplemente con el tiempo una deja de ser tan pendeja y aprende a racionalizar las emociones y a tratarlas como lo que son nomás, un conjunto de reacciones químicas desatadas en nuestro organismo bajo un estímulo estresante (y escrito así obvio que pierde toda la magia). Quizá eso último es a lo que le llaman “madurez” y si es así, espero que lo siguiente no sea sólo podrirme en la mata y poder darle aplicación práctica a lo aprendido.
Lo que siempre termina jodiéndolo a uno es el maldito deseo sexual. Si no fuera por eso, emparejarse sería tan fácil como ponerte de acuerdo con el amigo con el que mejor te llevas (el mejor amigo puede servir) y armar una vida en común, previa lectura de cartilla de mañas y defectos tal como lo hizo Sherlock Holmes con el Dr. Watson cuando se fueron a vivir juntos (no, ellos no eran gay). Sin embargo, no te emparejas con tu mejor amigo porque aunque se lleven la raja y sea el acompañante ideal que nunca dejará la toalla mojada tirada o el lavamanos con pelos, no existe ni una pizca de tensión sexual entre ambos. Hasta puedes pensar en que sería un súper buen padre, pero no te lo imaginas junto a ti en el proceso de fabricación de esos cabros chicos que han de criar juntos (no, gracias). Y los dos ilusos quieren encontrar a ese ser “súper ezpezial” que les haga sentir las mariposas y que cumpla con los demás requisitos descritos, mientras durante años cada uno por su lado van haciendo recuento de los intentos y experimentos que salieron mal, entre los cuales surgirán esos personajes que le revolucionan a uno todas las hormonas pero por alguna razón no son buenos candidatos como padres para tus hijos ni para el emparejamiento definitivo y formal, y en ese caso uno simplemente es optimista y mientras uno se divierte guarda la esperanza en su corazón que todo ese training servirá de preparación para el ser “súper ezpezial” que algún día llegará (y que sabrá valorarlo y no te andará sacando en cara puras weás ni celando retrospectivamente).
A mí no me gusta guardar esperanzas en todo caso, porque tengo un par de fichas que aún podría jugar en una mano súper arriesgada pero con pocas probabilidades de ganar la apuesta. Así que mejor las guardo para más adelante porque lo que sí tengo es fe en que tendré una familia a futuro, quizá una no-convencional formada por Gustavo, yo y un hijo adoptivo ya que la idea de preñarme no es de mi entero agrado, pero familia al fin y al cabo. Y creo que estoy pensando en estas cuestiones porque tengo 27 años y ahora están empezando a importarme cosas que antes no parecían importantes, y porque hace muy poco iba a apostar al todo o nada como no lo había hecho en mucho tiempo basándome sólo en las famosas esperanzas, cuando lo que vale es la fe y no hay que confundir ambas cosas. (Y si no hay fe todo se va a la mierda nomás)
Y bueno, también estoy escribiendo esto porque no puedo dormir, hace frío, mi cabeza está llena de pajarracos revoloteando, tengo el blog abierto y hay media botella de vino tinto disuelto en mi sangre (pa'l frío según yo), lo cual no lo hace menos cierto aunque lo lea y se vea bien poco coherente esta cuestión.
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Intento de expresión,
Pájaros en la cabeza
Un beso no tan largo, una sonrisa compartida y luego ambos alejándonos en la estación del metro. No hay nada que replantearse, hay cosas que son definitivas y no vale la pena darle más vueltas.
Pero vivimos ese momento en que no importó lo que haya sido dicho antes, los acuerdos ya hechos, las decisiones tomadas. En ese instante, simplemente todo lo demás da lo mismo, ni hay nada más que dos en el mundo, formando un círculo propio en que nadie más tiene cabida, estamos rodeados de gente pero somos los únicos compartiendo abrazados la misma emoción y vibrando en la misma frecuencia… es probable que ésta sea la última vez juntos, pero es por estas cosas que te quedarás marcado en mí como una cicatriz, y has dejado de ser sólo uno más de la lista de intentos fallidos.
Doy gracias por encontrar en ti a alguien que se emocionara con las mismas cosas simples y hermosas, pero que a la vez supo darme un par de lecciones de sentido práctico. Que entendía que el tiempo que pasamos juntos era demasiado valioso como para perderlo mirando bajo el agua o en preguntas idiotas acerca del pasado no compartido. Que al tocarme era capaz de conectar la superficie de mi piel con mi fibra más interna y la emoción más oculta.
Te doy gracias por enseñarme que es posible querer a alguien sin cambiarle nada, que la distancia no es una cuestión de kilómetros, que permanecer en silencio no significa ignorar al otro, que la relatividad del tiempo depende de las decisiones propias. Que la palabra amor se queda corta y no es la correcta, porque no puede existir un solo concepto tan básico para definir tantos significados distintos y complejos.
Doy gracias, porque debido a ti aprendí que una despedida (la nuestra) no es el fin, sino un nuevo principio para cada uno.
[Y a seguir caminando, que el amor es todo lo que no puedes permitirte dejar atrás.]
(Esta es la n° 19 de las 24 en esta gran experiencia, infinitamente alegre de haber estado ahí contigo)
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Intento de expresión
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Mina,
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Eso dijo la Vieja Chica a las 18:54 3 rastros más jóvenes
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Percepciones
Hoy es uno de esos días en que nada me parece bien. En que me doy cuenta de que nada ha ido bien últimamente, no porque exista la mala suerte, ni porque yo no sea capaz de hacerme cargo de mi vida, ni porque el de arriba me tiene mala ni por falta de inteligencia ni de maña. Todo está mal y todo se me da mal simplemente porque yo no estoy bien.
Medio Chile se vino abajo con un terremoto y la gente se las sabe componer igualmente bien, igual se las arreglan para salir adelante. Yo lo tengo todo, y estoy pegada hace meses en lo mismo, como estas camionetas sin tracción que patinan en el barro y en vez de zafarse se hunden más. Trato de hacer lo que se supone que hace una persona común y corriente con una vida normal, trabajar, hablar con mi familia, juntarme con mis amigos, carretear, salir con alguien de vez en cuando, sólo que no sé en qué momento todas esas cosas “normales” dejaron de tener sentido y me cuesta un montón hacerlas. Simplemente NO quiero, y así me quedo.
Hoy es un día en que me doy cuenta en que llevo demasiado tiempo de este hueveo malsano. Que ya ni recuerdo cuándo partí así ni sé cuándo se va a terminar. Que da lo mismo escribirlo, patalear, decírselo a alguien o quedarme callada, porque nada sirve. Estoy metida en un hoyo anímico del que definitivamente no puedo salir sola, porque como se supone que nada va mal en mi vida, no tengo problemas graves, ni males de amor, ni terribles problemas financieros, y mi estado de salud es aceptable, no puedo identificar la puta causa de lo que me tiene así. Si tuviera un problema gigante sobre los hombros, como el hecho de que un terremoto se llevara todo lo que tengo o un maremoto hiciera desaparecer a mi familia, o sufriera un mal invalidante o simplemente estuviera vieja, achacosa y sola, diría “claro, esto es algo que deprimiría a cualquiera, no?”. Pero resulta que como no tengo idea qué mierda me pasa, la conclusión final es que necesito una mano que me ayude a salir del hoyo, porque no puedo sola.
No necesito frases cliché de la gente que lo tiene todo resuelto, ni que me digan los típicos elogios pa’ levantar el ánimo de lo linda o simpática que soy, ni que me reten porque no hago lo que debo ni me peguen o me manden a la chucha porque no me esfuerzo lo suficiente. Lo que necesito es ayuda de verdad, ya no puedo sola conmigo y me estoy enfermando. Realmente hasta lo más sencillo se vuelve complicado de hacer, y me siento una mierda de persona. Lo que necesito es un remedio, esto ya se convirtió en una enfermedad.
Eso dijo la Vieja Chica a las 19:56 3 rastros más jóvenes
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Eso dijo la Vieja Chica a las 03:37 9 rastros más jóvenes
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Mina,
Percepciones

Hace poco estuve de cumpleaños. Lo mejor, pienso yo, es darte cuenta de la cantidad de gente que se preocupa de saludarte, aunque sea por el Facebook, denota que al menos se tomaron un par de minutos de su tiempo para mí, y agradezco mucho eso. Además, me encanta recibir regalos :)
Lo malo es que a estas alturas ya no me dan muchas ganas de celebrar. Me adosé a los festejos de la titulación de una amiga, pero si no, creo que me habría quedado en la casa. Como que no hay mucho de lo que me puedan felicitar (eso le dije a la Lore cuando me llamó, parece que le cayó mal mi comentario :S … fue sin mala intención!), y es que cuando eres más chica te alegras porque sientes que con cada apio verde vas creciendo un poco más, no sólo de tamaño sino como persona también…
Ahora, me miro al espejo y ya voy viendo las primeras arruguitas incipientes, algunos cúmulos de celulitis en los muslos, sus varios pares de canas, pero me comparo a cómo era hace algunos años y nada parece haber cambiado mucho. ¿He “crecido” desde ese tiempo hasta ahora? He aprendido unas cuantas cosas, pero me veo y sigo teniendo los mismos defectos, y a las mañas que ya estaban se han ido agregando otras… más que la sensación de no crecer, es la de no progresar. Es darme cuenta de que, con cada año que pasa, voy dejando de ser una vieja chica para transformarme simplemente en una vieja (y en el futuro en una vieja de mierda? capaz...)
¿Que cuántos cumplí? Veintiséis. Y voy a guardar esto para ver si a los 30 seguiré pensando las mismas tonteras.
Eso dijo la Vieja Chica a las 17:33 2 rastros más jóvenes
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Pájaros en la cabeza
Eso dijo la Vieja Chica a las 04:16 5 rastros más jóvenes
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Fútbol,
Pateando la perra,
Percepciones
Estoy cansada.
Cansada de tratar de avanzar, si estoy pegada al mismo lugar y no sé cómo salir.
Cansada de inventar excusas que ni yo misma me trago. Qué puedo hacer, no es posible engañarme a mí misma.
Quizá la solución sería mandar todo a la mierda y desaparecer, pero eso sería lo más fácil (¿o no?)
El tiempo pasa y cada vez es menos, y yo sigo en el lugar de siempre, sin dar un paso… será que la ilusión me abandonó y se olvidó de mí? O será que me espera en la misma esquina todos los días, pero yo soy tan ciega que paso a su lado y la ignoro?
Sí, estoy cansada.
Debería existir una manera de abandonarse a uno mismo, cuando nos cansamos. No tener que lidiar por un rato con ese yo interno tan odioso y antipático, dejar este cuerpo y mandarme a cambiar a cualquier parte para estar sola, si de todas formas no hay nadie, me cansa esta soledad rodeada de gente todo el tiempo.
Cuando el cuerpo se agota uno se acuesta y duerme, pero qué hacer cuando lo cansado es el espíritu? Qué hacer si no quiere cargar con este cuerpo?
...
...
Eso dijo la Vieja Chica a las 12:32 4 rastros más jóvenes
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Pájaros en la cabeza

Así tal cual. Nunca la he podido pasar, a pesar de vivir toda mi vida en este pueblo venido a más. Sipo, si Valdivia se cree ciudad de tomo y lomo, aunque sea un pueblo minúsculo pero igual tiene sus aires de grandeza. Se las da de pulenta cuando llueve.
¡Es que a nadie le puede gustar la lluvia! A menos que se le corra una teja, claro. Cuesta un montón agarrar una micro, y cuando te subes van tan llenas que la gente torpe no se fija y te mete el paraguas por las costillas. ¿No se dan cuenta que no sirve de nada llevarlo si llueve con viento (o será que a algunos les gusta que se les de vuelta el paraguas, digo yo)? Ahí quedan los pobres, tirados como gatos atropellados a la orilla de los caminos. Ni hablar de andar por la calle, que si no te pilla el aguacero de una esquina a otra caminando no te preocupes, aparecerá justo el conductor mala onda cuando vayas pasando al lado de ese charco lleno de lodo e igual quedarás mojada hasta los calzones. Nadie sabe de dónde salen tantos autos que arman los tremendos tacos y ni el paso peatonal se respeta, si es que no te echan un par de puteadas por querer cruzar la calle en hora punta. Es probable que se corte la electricidad y los semáforos no funcionen, haciendo más caótico el caos. Llegas a tu casa con los zapatos embarrados que ensucias todo, y si no tienes una buena estufa, tu ropa mojada agarra ese aroma tan característico y agradable a humedad, una mezcla entre olor a pipí y perro mojado. Puaj.
La lluvia es la cosa menos sexy que puede haber… es decir, ¿Qué mujer se va a sentir regia estupenda si tiene que ponerse capas y capas de ropa que pareces repollo? Y encima de todo eso el impermeable, esa cosa entre plástica y verde que te hace parecer una lechuga envuelta en papel celofán. Y el pelo… si ya hay guerra con un poquito de neblina y se te esponja, con esta lluvia mejor agarras la rasuradora y te lo cortas al rape, y te dejas de complicar la existencia, pobre de ti si eres mujer de mechas largas –peor si crespas –, tu pelo se convertirá en un monumento a la entropía. Agreguémosle además, que tampoco te depilas porque NO es necesario. O sea, nadie en su sano juicio va a salir a la calle con vestido y panty-media transparente bajo esta lluvia –por eso me dan pena las niñitas que van a colegios católicos y las obligan a andar con faldita todo el año, lo que me hace reafirmar que quienes dirigen tales establecimientos carecen de sentido común –y por lo tanto, andas poco predispuesta para “la acción” (si eres mujer de acción, claro)... si te vas de fiesta llegas a tu casa como saliste, nada de incursiones nocturnas, mira que es de noche y podrían confundirte con Chewbacca y asustar a alguien.
Ni hablar de que en la mañana da una flojera espantosa levantarse, siempre hay poca luz y piensas que son las 5 de la tarde cuando son las 2 y las 8 de la noche cuando recién son las 6, porque ya está oscuro. Tanto gris te empieza a dar depresión y eso contribuye a no tener ganas de hacer algo por inútil que sea, agreguemos que la gente anda de mal humor por la congestión, las enfermedades que empiezan a proliferar con la humedad y el desgano general lo que hace que te sientas más deprimida y con ganas de matar al primer idiota que se te cruce de mala gana. No puedes salir a caminar, ni ir a un parque, ni a la playa y tienes que tomar taxi en trayectos que a pie haces en 10 minutos, si es que logras agarrar alguno vacío (a menos que sea algún retrasado que le guste andar pescando gripes de puro gusto), el detalle es que ni el verano se salva porque en esta cochina ciudad San Isidro se va en mala y te jode un tremendo panorama lloviendo justo el fin de semana que tienes libre, en pleno mes de enero y cuando el resto de los días hubo sol que caían los jotes asados… Lo único que dan ganas de hacer con esta puta lluvia es quedarse acostada todo el día, calentita bajo la colcha, durmiendo o viendo películas, pero sola aunque se te antojan unos abrazos o un regaloneo pero probablemente estás soltera o tu pierno peludo anda lejos y no puede venir (además acuérdate, no te has depilado)… ni eso, tienes que levantarte igual porque si fuera cosa de suspender actividades por lluvia, Valdivia se lo pasaría inactiva 10 de los 12 meses del año.
Ya, que me digan que el paisaje, que el río, que la Selva Valdiviana y etc etc y un cuantohay se lo debemos a la lluvia, no me vengan con eso a mí y llévenle ese cuento a la gente que se inunda todos los años en los barrios bajos a ver si están de acuerdo, y si no, salgan con su paraguas y su traje amarillo cantando “I’m singing in the rain” por encima de los charcos a lo Gene Kelly, y luego pasan a comprarse su Tapsin caliente en alguna de las coludidas pa curarse del lindo resfrío que se han de pescar. No pues, a mí no me viene ni la inspiración ni me produce emoción ni estoy lista para el amor ni hay una sonrisa en mi rostro y menos aún soy feliz again, como dice la canción. Lo que a mí me gusta es la playa con calor y tirarme en bikini de guata al sol.
Es que, en serio… a alguien le puede gustar la lluvia?!!!
Eso dijo la Vieja Chica a las 15:39 1 rastros más jóvenes
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Pateando la perra
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Intento de expresión

Nací en el ’83, en plena dictadura, aunque ese período prácticamente me lo perdí y ya llegada la “edad de la razón” (lo que me ocurrió como a los 10 recién) ya estábamos bajo un gobierno llamado democrático. Siendo yo chica, mis padres cambiaron el campo por la ciudad, estuvieron de allegados, hubo cesantía y escasez y salieron adelante, aunque yo mucho no me di cuenta porque como toda niña que salió de una familia donde la prioridad es el pan y no los libros, vivía en el mundo de Bilz y Pap. Así que me considero una persona “noventera” si hablamos en términos de esas categorizaciones por épocas que parece a todo el mundo le gustan. Y como representante de los noventas y ahora, del siglo 21, me apesta tener que mamarme todo ese reciclaje de los ochentas con el que nos bombardean.
Ahora todas las radios tocan música ochentera, le llaman “Clásicos” a cualquier tontera con un fondo de sintetizador barato que suene a cosa vieja y esos videos donde las niñas salen con unos peinados imposibles edificados a punta de laca, y los hombres con jeans apretadísimos, y todos con camisas colorinches y hombreras gigantes. Es súper bien mirado decir que te gusta A-ha, Journey, Reo Speedwagon, Bon Jovi, The Bangles y la gente de mi generación se informa e incluso van a las fiestas kitsch. Invitan a grupos y artistas al Festival de Viña aunque hayan pasado dos décadas de su desaparición, la moda también ha vuelto (aunque reciclada y más fresca), te subes al auto de tu amigo que antes escuchaba FM Dos o Rock and Pop, y ahora suenan la Universo, Infinita, Radioactiva o Concierto. Estas dos últimas cambiaron de tocar dance y alternativa por música ochentera… y así podrían seguir añadiéndose a la lista más y más ejemplos.
Pero la culpa no es de los ochentas, la música de los ’70 y ’60 también tienen su estatus. En realidad, lo que definitivamente no tiene nada de cool es decir que te gusta la música de los ’90, ni la de ahora tampoco a menos que sea “Indie”, porque eso es lo que está de moda (aunque una venga conociendo esa música desde los inicios, ahora tiene nombre propio y todos los weones la escuchan y una es parte del piño nomás). Los noventas son un período muerto por sí mismo, muchos estilos de los que sólo sobreviven los artistas que trascienden a las modas y ya se ganaron la inmortalidad, de los otros muy poco nos acordamos. Por qué entonces, hasta el más insignificante pelagato que tuvo un “one hit wonder” en los ochentas, parece merecer que lo recuerden 20 años más tarde? De dónde salió esa fiebre repentina y ese reconocimiento póstumo a una música que llega a oler mal de lo muerta que está?
Varios amigos dicen que es una cosa de poder adquisitivo, en 20 años más los de esta época lo tendremos y por eso estará de moda la música de esta década, ya que eso les conviene a las discográficas, y que eso es lo que sucede ahora con los ochenteros. Personalmente, pienso que el motivo es más profundo. Simplemente, la década pasada ni esta tienen nada que aportar. Estuvieron los ’60 con la libertad sexual y la revolución de las flores, los ’70 con el golpe de estado y una pérdida drástica de las libertades personales y colectivas, los ’80 con la efervescencia de la disconformidad de la gente y querer producir un cambio social. Todas esas épocas tuvieron su bandera de lucha, ideales por los cuales pelear, motivos para sentirse marginados, para luchar juntos por una causa, el sueño de la democracia, de la libertad y la igualdad. Los ochentas están marcados de años de sueños reprimidos buscando su emancipación, “la alegría ya viene” era lo que se coreaba. Existía la represión desmedida y el abuso de poder, el vivir en condiciones no humanas sin derecho a pataleo ni menos a beneficios, en fin, si la música de los ochentas está viva es por lo que ella representa aunque su calidad sea cuestionable (sino, qué me dicen de Los Prisioneros?). Y aunque mucho de lo que se escucha tenga origen gringo o inglés, no es eso lo importante, sino que el escucharla evoca momentos memorables y un cambio completo de escenario en nuestro país… es una cosa puramente nostálgica.
Los noventas, en cambio, son un período estéril. La alegría supuestamente llegó con una democracia en ciernes, más que nunca se hizo presente el sistema de libre mercado, los tratados de libre comercio y una economía floreciente. Se acabaron los ideales por los cuales luchar, ya no existe la represión ni la coacción, pasamos a un libertinaje total en todo ámbito donde todo está permitido, los valores se van haciendo anticuados como la Inquisición y a eso le llamamos un pensamiento “progresista”, donde ser una persona de principios es tan fácil como criticar el doble estándar pero sin dejar de usarlo cuando convenga, nos volvimos individualistas, competitivos y egoístas, dejaron de existir las banderas de lucha. El Axé y el reggaetón no son más que un reflejo de esa pobreza de ideales y de sustancia, porque ahora todo es superficial y desechable. La música de esta época vino a caer en terreno infértil, porque se acabaron los momentos memorables y las ganas de cambiar el mundo, por lo que no me extrañaría que en 20 años estemos en otra y no existan radios que cambien de rubro ni usemos nuestro poder adquisitivo para hacernos hasta de los lados B de los grupitos que no pasarán del 2010. Ni siquiera por la nostalgia… de qué? Si los ochentas están de moda, es por derecho propio.
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Pájaros en la cabeza,
Percepciones
Así dice la Shakira en una de sus canciones. Y sí, aprendes a querer los gatos, aunque seas alérgica.
Te enamoras de alguien, tratas de conocerlo, a cada palabra o frase desconocida para ti te interesas y te informas para encajar con sus intereses y al final, resultas ser la mina más inculta que pisa la faz de la Tierra… y en realidad, no. Pasa que sus “capitales culturales” no son iguales a los tuyos, así de simple. Te encuentras de pronto con otro tipo con el que la conversación fluye naturalmente, ¡y hablan por horas! Que de música, que si leíste tal libro, que cuando pendeja metiste los dedos al enchufe o jugabas al ring-raja, que a los 15 te arrancabas a bailar a la disco y así suma y sigue. De tanto hablar te das cuenta que es el amigo perfecto para ti y te preguntas: ¿cuándo cresta sucedió eso? ¿Tienen tanto en común y de repente lo relegaste a la categoría de “amigo”? Porque claro, te vas a la casa, te acuestas y piensas lo bien que lo pasaste con él, pero de ahí a imaginar que va a despertar a tu lado a la mañana, ni hablar.
Y sin embargo, te deslumbras con un weón con el que tienes que esforzarte para tener temas en común, te afliges porque te dice algo y te quedas con cara de póker, cómo tan ignorante. Él se ríe y no le importa, mientras que tú tomas nota mental de la frase que te dejó pagando para prontamente y a la primera oportunidad ponerte al corriente, ayúdame San Google. ¿Crees que él hace lo mismo? Obviamente que no. Le importa un rábano que suceda eso, porque al rato se olvidará hasta de lo que almorzó. No se complica con tonteras de “no manejar los mismos temas que tú” o “quedar colgado con un comentario tuyo”. No pues, él simplemente seguirá cultivando sus propios intereses, y si tienes mala suerte, probablemente ni se enterará de los tuyos, mientras tú te estresas y te llenas la cabeza de datos sueltos que al pasar el tiempo olvidarás, dejándote peor que al principio. En fin, te mamas al puto gato, perro, iguana o animal de turno aunque la alergia te esté matando, la pregunta es: ¿hasta cuándo eres capaz de soportarla? Y, ¿crees que él haría lo mismo por ti?
No te sorprendas si al mirar atrás te das cuenta que has estado con tipos que son la viva personificación del pastelismo y ahora, te preguntas en qué pensabas cuando te metiste con ellos. Tenían defectos enormes, en su escala de prioridades siempre pasabas a un lugar secundario, y lo peor, es que algunos ni siquiera salvaban como amantes, así como para compensar. Nuevamente… ¿En qué cresta estabas pensando? Y no, no te entregaban lo que tú esperabas, incluso haciéndote cuestionar si no les pedías demasiado, y ahora lo piensas mejor y protestas: ¿por qué debía conformarme con menos?
Resumiendo, ninguno de esos especímenes se hubiera echado a la espalda una puta alergia, simplemente te hubieran pedido que cambies a tu gato por un perro, y san se acabó. Así que, mejor búscate un mino cuya mascota no sea un felino, y si lo tiene, que al menos valga la pena el esfuerzo de decir: “Y fue por ti que aprendí a querer los gatos…”
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Pájaros en la cabeza,
Percepciones
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15/01 – 17/02 Bahía Coique, Lago Ranco
24/02 – 05/03 Ancud (Ayudante de un curso en Quempillén)
26/03 Santiago, Concierto de Radiohead
… y luego? Qué se vendrá?
Tantas preguntas, tantas cosas pendientes, tanta incertidumbre…
Dicen que el 2009 será un año difícil, de crisis, de cesantía, de escasez…
Y -dicen que- el 2009 tengo que dar la defensa de tesis, titularme, buscar trabajo estable… y a veces pensar en ello me da susto
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Pájaros en la cabeza
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Intento de expresión