miércoles, 18 de marzo de 2009

quiero creer
que las cosas son tan fáciles como parecen
pero siempre las complico
quiero simplemente
deslizarme sobre tu cuerpo tibio
no tener que pensar en el fin del día
en el instante de la despedida
o en la llegada del amanecer
cómo hago para no complicarme
podría decirte lo que tengo guardado
no quiero que te alejes
y a la vez
ojalá estuvieras lejos
tan lejos que no pudiera alcanzarte
y así simplemente resignarme
pero este punto medio me agota
el ser y no ser
el hacer planes y modificarlos
los días pasan
y se escurren como agua
mi ritmo no va con el del mundo
ni tampoco con el tuyo
siempre me quedo atrás
y me pregunto
si la palabra de ti que yo espero
cambiaría las cosas como yo pienso que sería
quiero que tomes mi mano
que me abraces
y me dejes oler tu cuello
hacer que algo en ti se agite
lograr conmoverte
que dejes de ser el hombre práctico
y solo seas un niño dormido sobre mis piernas
como siempre
quiero demasiadas cosas
y no está en ti entregármelas
pero yo no tengo voluntad
ni soy lo bastante tenaz
para perseguirlas

lunes, 23 de febrero de 2009

Es cuestión de seguir caminando

15/01 – 17/02 Bahía Coique, Lago Ranco
24/02 – 05/03 Ancud (Ayudante de un curso en Quempillén)
26/03 Santiago, Concierto de Radiohead

… y luego? Qué se vendrá?
Tantas preguntas, tantas cosas pendientes, tanta incertidumbre…

Dicen que el 2009 será un año difícil, de crisis, de cesantía, de escasez…
Y -dicen que- el 2009 tengo que dar la defensa de tesis, titularme, buscar trabajo estable… y a veces pensar en ello me da susto

(siempre supe que Valdivia no es buen lugar para trabajar en mi campo de acción, pero ahora no me gustaría alejarme tanto de acá, no quiero irme tan lejos, no quiero dejar más cabos sueltos, ni apartarme de lo que me ha estado haciendo bien)

Así que mejor creer en las casualidades y confiar en mi buena estrella, porque esta canción llegó de casualidad y no pudo haber sido en mejor momento
(y así recordar que no es cuestión de pararse a esperar que la vida resuelva el asunto)


No es cuestión de tirar las paredes
Tapizar el sillón vaciar el armario
No es cuestión de perder los papeles
Ni romper esa foto ni quemar el diario

No es cuestión de cruzarse de acera
Ni volver la mirada ni vengarse del mundo
No es cuestión de enterrarse en la arena
Ni agotar la memoria ni ponerse un escudo.

No creo que sea cuestión de estrellarse
Contra el muro que va levantando el recuerdo
No creo que sea cuestión de pararse
A esperar que la vida resuelva este asunto.

No es cuestión de encalar la fachada
Ni borrar las pisadas ni cuestión de vencer
No es cuestión de tirarse a la cara
Los reproches pendientes ni de quién dijo qué
Ni pensar qué podría haber sido
Si no hubiera llegado el final de este cuento
Ni quitar o poner al pasado
Lo que fuimos sumando, lo que fuimos perdiendo.

No creo que sea cuestión de estrellarse
Contra el muro que va levantando el recuerdo
No creo que sea cuestión de pararse
A esperar que la vida resuelva este asunto.

Es cuestión de seguir caminando
Es cuestión de querer y poder
Es cuestión de saber levantarse
Es cuestión de ponerse de pie.

Ni pensar qué podría haber sido
Si no hubiera llegado el final de este cuento
Ni quitar o poner al pasado
Lo que fuimos sumando, lo que fuimos perdiendo.



["La Cuestión" - Olga Román]

miércoles, 28 de enero de 2009

El Antes y el Ahora

Una vez ella fue ingenua, nadando por el río de la inconsciencia, o más bien, dejando que la corriente la llevara. Era como un pez que se movía en medio de un cardumen de un millar de otros peces similares a ella, guiados por la marea. Solía creer en las promesas que se decían eternas y en que la miel de las palabras dulces podía de verdad paladearse, quizá porque justamente, ella trataba de hacer realidad esa dulzura, y era incapaz de prometer algo que no pudiese cumplir.

Así fue como confundió el compromiso con la obligación y el amor con el capricho, llevándolo hasta un punto insostenible, hasta el grado de volverse destructiva consigo misma, y sin darse cuenta, un buen día se miró al espejo y no se reconoció, ni supo en qué minuto se transformó en algo que no quería ser… y fue necesario estallar al fin para que esa venda autoimpuesta cayera de sus ojos, y poder descubrir que su error había sido creer sin cuestionar, y dar por entero su tiempo, su energía y todo lo demás a quien no lo merecía, hasta que nada quedó de sí misma, ni siquiera su amor propio, porque incluso eso había desperdiciado en pos de una fantasía vana e infantil. Pudo al fin dejar de preguntarse por qué las heridas no sanaban y su búsqueda la había llevado de un traspié a otro, ya que en realidad no buscaba, lo único que había estado haciendo era agarrarse de cualquier salvavidas en medio de ese mar de confusión, en vez de ser valiente y de una vez por todas nadar para llegar a la orilla. Quizá era más fácil culpar al destino por haber puesto en su camino a ese sujeto indeseable, artífice de su maldición, olvidando que ese destino es un camino que ella misma iba construyendo a través de sus propias decisiones, y ellas la habían llevado hasta ese punto.

Fue menester reconstruirse, mirarse desde afuera e ir seleccionando sólo los pedazos que servían para ese fin. Las culpas propias y las ajenas, el dolor, las lágrimas, el remordimiento, la obstinación no eran necesarias en esa restauración, y las grietas y espacios vacíos serían parchados y llenados con paciencia, autocontrol, empatía y una autoestima renovada, esos serían los nuevos materiales. De a poco se dio cuenta de que había estado tratando de retener algo muy dañino y que debía irse, se fue convenciendo así de que nada es para siempre, de que todo debe tener fin y cuando eso sucede, queda libre un lugar para que algo mejor llegue. Las lágrimas de autocompasión de nada servían, y comenzó a preocuparse por llorar las heridas que ella había provocado a otros a causa de su inexperiencia, y en esa versión mejorada de sí misma, cada vez fue derramando lágrimas con menor frecuencia porque se hizo menos egoísta y más consciente del dolor ajeno. Y de manera espontánea, dejó de preguntarse el por qué de tanto tropiezo, comenzando a sentirse agradecida ya que sin esos errores cometidos, nada de lo que ahora sabía habría sido aprendido. En su corazón no quedaron despecho, ni rencor, ni deseos de revancha, y lo que parecía infranqueable ahora sólo era un mero recuerdo con un leve sabor agrio, cicatriz de una de las tantas batallas que le tocará librar en la vida.

Ha pasado el tiempo, y ahora ella piensa que había estado equivocada en ciertas cosas que creía ya sabidas. Ya no tiene miedo de sentir, de soñar, de no ser correspondida, porque ha aprendido que conceder sólo por obtener algo a cambio no es más que egoísmo. Obligar al otro a retribuir lo ofrecido no es verdadera entrega. Recriminar al otro por no sentir lo mismo no es en realidad amor. Un sentimiento debe ser recíproco de manera espontánea, y no forzada, no por cumplir, y si de pronto ya no es así, es mejor dejar que las cosas sigan su curso, para que algo brillante y renovado pueda venir y ocupar su sitio. Sentir y entregar son capacidades que pueden intensificarse con el tiempo, y a diferencia de la pasión, el amor tiene mucho de racional, para experimentarlo se necesita probar, errar, pensar y aprender, y lograr que la pasión insensata se subyugue a él.

Ahora sabe lo que quiere, y ha encontrado algo muy similar a lo que espera. Ahora al fin se despojó de los temores y se lanzó al vacío. Ahora se siente, por primera vez en su vida, capacitada para amar.



[Francisca Valenzuela - "Muleta"]

martes, 30 de diciembre de 2008

Acosador virtual ataca de nuevo!


Hace unos días recibí en el messenger un par de notificaciones acerca de dos personas distintas que me habían agregado. Como la weona siempre concede el beneficio de la duda, pensando que puede ser alguien que he conocido en algun tiempo pasado y simplemente no me acuerdo, los acepto hasta entablar comunicación y ahí decido si dejarlos o bloquearlos.

Resulta que hace algunas horas, durante la tarde, un tipo me habla y esta es la conversación virtual que tuvimos:


(ventanita que se abre)
mistersenior@hotmail.com dice:
hola
_________________________________________
mistersenior@hotmail.com te ha enviado un zumbido. (ah, y además, impaciente el weón!)
_________________________________________
(aqui la expresion mas inocente y esperanzada de mi rostro)
Paula dice:
hola
no te reconozco, quien eres?

Luis Beckerman dice:
mira
no nos conocemos
soy mexicano
estoy en valdivia por unos dias por negocios
trabajo con Telmex
una empresa de telecomunicaciones y vamos a firmar contrato con Claro
me regreso el sabado a Mexico DF

(desconfianza total y cara de ¬¬)
Paula dice:
ok señor de negocios, y por que has agregado mi direccion

Luis Beckerman dice:
yo solo quiero saber si a ti te interesa ganarte dos millones de pesos chilenos
en un solo dia
_________________________________
Luis Beckerman te ha enviado un zumbido. (y otra vez el zumbido que me carga, CTM!!!!!!)
_________________________________

(O.O huuuuuuu valdrá la pena comenzar a sacar cuentas? mmm averigüemos... nah, ni muerta!)
Paula dice:
la verdad es que, no
con el dinero que voy ganando me es suficiente para estar contenta por la vida

Luis Beckerman dice:
hey
pero lo que tienes que hacer es muy facil
podrian ser hasta tres millones
si llegamos a un acuerdo
__________________________________
Luis Beckerman te ha enviado un zumbido. (YA CORTALA HIJO E PUTA, ME CARGA QUE ME ZUMBEN!!!!!!!!!!!! :@)
__________________________________
Luis Beckerman dice:
dime

Paula dice:
ah si? yo no creo en el dinero facil
algo turbio debe haber

Luis Beckerman dice:
oye, estoy hablando muy en serio
lo único que tienes que hacer es pasar una noche con un ejecutivo de alto nivel......... o sea, con migo jeje (venía de cerca la recomendación ¬¬)
todo con mucha confidencialidad
oye, esto es en serio, no es nada turbio
tres millones de pesos chilenos en efectivo

(Fácil? y de cuando ha sido fácil pasar la noche con un weón que uno no conoce? y eso además no es turbio?)
Paula dice:
dime una cosa... por que me pides esto a mí, siendo que hay mujeres en esta ciudad que se dedican a pasar noches con hombres, sean de negocios o no
como conseguiste mi mail

Luis Beckerman dice:
dime
te interesa o no
si me dices que no te elimino y ya
pero dime rapido
estoy de salida
solo dime SI TE INTERESA O NO!
(Ah! y más encima exigente el weoncito!!! qué te habrás creido CTM?) LA QUE TE ELIMINA SOY YO IDIOTA!!!

Paula dice:
no gracias
buenas tardes y que tengas una linda estadía en Valdivia

********No puedes enviar ni recibir mensajes de Luis Beckerman porque denegaste la admisión de este contacto********

ELIMINADO!

Mmmmm... ya vamos viendo, cómo sale el otro que me agregó y que aún no me pilló conectada... a ver si por lo menos sube la oferta digo yo!
Puchas, si no hubiera andado tan apurado le habría preguntado más cosas y le habría pedido foto por lo menos, así como pa ver si era washon y me convenía -como dicen, sarna con gusto no pica-, en una de esas podría empezar a ejercer en esta "profesion paralela", yo que siempre encuentro que la plata se me hace poca, total, en un abrir y cerrar de piernas desaparecerían las carencias económicas, habrá que hacer cosas muy difíciles? que yo el kamasutra no lo manejo :O

... no, pero hablando en serio, y en vista de que la otra vez se metieron a mi messenger y ahora me están agregando weones rancios, he decidido que mi perfil de facebook será sólo de acceso restringido a mis "ciber-amigos", y a la próxima que me pase una cosa por el estilo facebook se elimina y messenger cambia de dirección... he dicho.

Parece chiste la weaita... o será que no soy la única a la que le pasan estas cosas?

Así que, mucho cuidado chicas, sobre todo con los ejecutivos extrajeros de grandes conglomerados del rubro de las comunicaciones, y que quieran pasar la noche del Año Nuevo gritando ¡Viva Chile!

lunes, 10 de noviembre de 2008

Venus as a boy


He pasado tanto tiempo sin sentir nada extraordinario, que casi había olvidado ciertas sensaciones. Las personas pasan ante mis ojos, mujeres y hombres, algunas de ellas se acercan, y hay ocasiones en que incluso me pregunto por qué no siento nada especial, si no será que de cierta forma algo en mí se ha enfriado, se ha estancado, y me vuelvo a preguntar dónde están esas sensaciones, o si he perdido la capacidad de sentirlas. Hasta que de pronto, aparece alguien que me recuerda que soy mujer después de todo, y que tengo un corazón capaz de latir más rápido, y una piel que puede estremecerse ante un contacto. Estoy segura que esto no suena a nada que no le haya acontecido a alguien más, qué tanto, a cualquiera le puede suceder que de pronto ve a alguien y se pasa rollos. Una vez en la U, sentí también de esos llamados “amores platónicos”, con un veterinario que conocí en unos cursos paralelos con el cual tuve una gran conexión, casi teníamos la misma edad y me sentí enamorada, pero de su idealismo, su inteligencia, su amplitud de criterio (aunque era y es católico, una mezcla inusual entre creyente y científico en formación) y sobre todo, porque gracias a él y a las conversaciones que teníamos, me sentí por primera vez consciente de mi propio ser y de mi individualidad, pero a pesar de su atractivo físico e intelectual, nunca se me pasó por la cabeza llegar a algún contacto más allá de lo permitido, o si lo hice, realmente nunca sentí el deseo o el impulso. En ese tiempo, yo estaba en pareja, y era extraño para mí que ese “enamoramiento” finalmente me convenciera de que aquella persona era la correcta, que podían pasar hombres ante mis ojos que pudieran gustarme y sin embargo, no había ninguno mejor que aquél que estaba a mi lado. Era amor, y realmente lo sentía así, aunque las cosas y los sentimientos cambien con el tiempo, pero eso es otra historia.

Hace poco me invitaron a participar en una reunión organizativa para un congreso, y no me acuerdo si él ya estaba ahí o llegó poco después, pero me gustó apenas lo vi. Me parecieron interesantes las facciones de su cara, el conjunto de sus cejas un poco gruesas con sus ojos oscuros, su nariz recta, sus labios bien demarcados y finos, la sombra que su barba rasurada formaba entre su rostro y su cuello. Y luego escucharlo hablar y verlo sonreír, y mirar sus manos al saludarlo y cambiar algunas palabras… nunca lo había visto antes pero supe de inmediato que me gustaría estar con ese hombre, y al mismo tiempo, que eso sería un imposible absoluto. Lo principal era la gran brecha generacional entre nosotros, tanto en conocimientos como en años, es difícil imaginar qué podría ver ese hombre de cuarenta y tantos, con tanto mundo y experiencia a cuestas, en una pendeja que apenas sí sabe algo de la vida. Nunca me había gustado así alguien tan mayor, pero lo pensé, pensé en tirarme a la piscina, en que 15 ó 20 años tampoco podía ser tanta diferencia, en que quizá a los hombres de esa edad les gusten las niñas grandes, que sin más debería coquetearle visible y descaradamente… pero por otro lado, seguí interactuando con él casi a diario durante la semana y me sentía demasiado tímida como para eso, y al contrario, hacía lo posible para que no se notara, aunque era complicado no deshacerme casi de nervios con esos saludos y gestos tan efusivos de su parte que incluían abrazos y palabras como “linda”, “bella” (serán así todos los de su país?), y al sentir el olor de su cuello (una mezcla entre aroma de una colonia y el suyo) no comenzar a imaginar esa voz en mi oído, profiriendo suave más que un saludo, o esas manos grandes aventurándose a ir más allá de cerrar un abrazo alrededor de mi espalda… mejor no seguir, aunque la mente se alejara sola muchísimo más allá. Quizá me falte tener estrategia, técnica de seducción, o qué sé yo, sé que debo ser una niña buena ahora y quizá esa sea otra razón por la cual tenía el deseo medio adormilado, pero esta vez sí que me dieron ganas de portarme mal. Es decir, si una bruja hubiera lanzado un conjuro favorable a las virgos, o por alguna razón desconocida se hubieran alineado los astros de la manera correcta y este hombre me hubiera dicho un buen día que me fuera con él, mis hormonas se habrían encargado de meter todos mis escrúpulos en un saco y la ansiedad y el deseo hubieran hecho el resto, le habría dicho que sí, sin pensarlo. Pero no, no me atreví, aunque quizá haya alargado más de lo debido el abrazo de despedida, sabiendo que sería la última vez que lo vería. Ahora debe andar por el sur de Chile, o tal vez ya se esté volviendo a su país y da lo mismo, porque disfruté el hecho de sentir ese deseo vivo, de que puedo experimentar ansias, ardor, sentir que la sangre me fluye más rápido ante una mirada, una sonrisa, un roce involuntario... así y todo la vida está lejos de ser justa pues, después de meses en que lo único que me aceleraba los latidos era correr detrás de la micro, aparece un hombre que me produce una revolución hormonal -mariposas en la guata incluidas-, pero justo se trata de alguien inalcanzable (al menos, para el momento actual). Definitivamente, la riqueza está mal repartida en este mundo.

···

[ese último comentario fue un poco exagerado… sí existe el alguien que me acelera los latidos, es sólo que las circunstancias me hacen pensar demasiado en lo que necesito, pero no puedo obtener de su parte… pero seguro va a llegar el día en que me encuentre en una situación parecida y me voy a portar mal, y ahí se va a ir todo a la mierda… qué jodida que es la vida a veces, ahora al menos siento alivio de que no sucedió]

domingo, 12 de octubre de 2008

Es domingo por la tarde. Mis padres y mi hermano acaban de salir, se juntaron con mi tía y mi primo para ir al Parque (Cementerio), van a ver a mi abuela paterna y dejarle algunas flores. Bueno, así lo sienten ellos, y es la razón por la que no voy casi nunca. Nunca he explicado por qué, y tampoco lo preguntan, aunque siempre veo una leve expresión de reproche en sus caras, pero es algo que no entenderían. Para ellos, mi abuela está presente, los mira, los acompaña día a día, y ese ritual de ir todos los fines de semana -que el clima de Valdivia permita- es para ellos una manera de demostrar que no la han olvidado, y de que ella siempre los acompañe, en espíritu, en alma, en presencia o como le llamen. Pero para mí eso no existe. Las pocas veces que hago eso lo hago sola, para ver si de alguna manera siento lo que ellos, y eso nunca sucede, a fin de cuentas, lo único cierto es que ella ya no está de ninguna forma, y cuando me siento al lado de su tumba sólo percibo que ella se ha ido, y sólo veo ese pedazo de concreto con su nombre grabado que simboliza su ausencia, y deposito sobre él esas flores que sé, van a marchitarse en vano. Por eso no participo de esa visita familiar, porque nunca puedo ser parte de esa comunión, de esa certeza que tienen de que ella sigue allí, en algún lugar, tan abstracta y volátil como el aire pero siempre presente, mientras yo tengo que disimular esa soledad junto a ellos.

Mi abuela materna murió hace un poco más de un año de forma muy repentina. No hubo tiempo para despedidas ni palabras de último momento, y mi madre se siente aún culpable de no haberse dado el tiempo de decirle cuánto la quería, su muerte es algo aún no superado. Y esa es otra razón por la que mejor no emito comentarios, porque para ella quizá sea un consuelo magro, pero consuelo al fin, creer que mi abuela está presente junto a ella, en sus quehaceres diarios, en sus sueños y en sus pensamientos, y de esa manera puede saber todo lo que no pudo ser dicho.

Hoy he pensado mucho en ellas, en que si fuera cierto que ahora son capaces de ver todos mis pasos tratarían de mostrarme el camino al verme tan desorientada, o es que hay algún obstáculo insalvable entre el mundo de los vivos y el de los muertos que no las deja comunicarse conmigo? No, esas son las ilusiones de las que la gente se aferra para hacer más llevaderos los dolores y las ausencias. Ahora estoy poco ilusionada, quizá alguna vez creí que la magia existe y ahora me quedé sin ases bajo la manga, sin trucos nuevos para mostrar, no soy capaz de encantar a nadie, ni siquiera a mí misma, ni hay nada ni nadie capaz de encantarme a mí. Sí, al final esto es para decir que estoy triste, desanimada, desencantada, y me siento más sola que la cresta. No soy capaz de concentrarme en las cosas importantes y a veces me dan ganas de mandar todo a la mierda.

Me gustaría pensar y creer que existe alguna clase de presencia que me cuida y me guía, un ángel de la guarda, el alma de mis abuelas, algo que me haga sentir que no estoy sola. Pero no siento nada, sólo soledad, una soledad infinita, si es que así se define esa sensación de desarraigo, de no pertenencia, eso de estar siempre con gente alrededor, mucha gente dando vueltas, pero nunca con nadie con quien lograr una preocupación y comprensión mutua. Necesito un sustento, estoy cansada de sentirme en el aire todo el tiempo...